lunes, 7 de mayo de 2012

Mi confrontación con la docencia


Trayectoria Profesional
Soy Licenciada en Computación, egresada de la UAM - Iztapalapa,después de egresar de la carrera estuve desarrollando  por un tiempo,  tuve la suerte de encontrar un buen equipo de trabajo, con ellos aprendí mucho, al tener  la infraestructura  se ponía en práctica lo aprendido en la escuela, contando con la experiencia de todos mis compañeros,  de ellos aprendí mucho, no sólo era teórico el conocimiento, sino que se ponía en práctica y se palpaban los resultados.
Al trabajar como desarrollador, lo importante en cualquier proyecto es la comunicación que existe en el equipo, es de vital importancia encontrar la  más pronta solución al problema, estimar el tiempo  en que  se tarda en resolverlo y por ende el repartir las actividades dependiendo de la capacidad de cada elemento, eso fundamental. 
Después de más de 2 años,  desintegran el equipo de sistemas,  a donde me iban a transferir no me convenía ni económicamente, ni a nivel profesional. Así que tomé la decisión de buscar un nuevo trabajo,  entre en una consultoría, económicamente me pagaban más pero desafortunadamente no saben trabajar en equipo, es desesperante el que tengas que estar doce horas frente a la máquina y no realizar nada productivo,  más sin embargo no te puedes mover de  tu lugar, moralmente  es devastador, si me pagaban, pero no dejaba nada a cambio.  Desafortunadamente toparse con un  buen equipo de sistemas es difícil.
Así que empecé a buscar algo….  me gusta trabajar en equipo, me gusta mi carrera y el desarrollar software con todo  y lo que conlleva, fue entonces cuando recordé, mi servicio lo hice dando asesoría de  Matemáticas a los chicos de nuevo ingreso de la licenciatura de Biología,    al principio fue todo un reto, pues en la Universidad a parte de él profesor titular, se tiene un “ayudante”,  él cual se encarga de asesorar al grupo y ayudarle a resolver problemas 3 horas por semana, y después de ellos veníamos nosotros,  los “chicos del servicio”, nuestra función era orientar a los alumnos de nuevo ingreso sobre el reglamento, forma de trabajar de la Universidad,  pero sobre todo apoyarlos con Matemáticas, para evitar la deserción.
 No era obligatorio que fueran a nuestras asesorías, pero para que nos valieran el servicio teníamos que reportar un mínimo de asistencia.  Los chicos llegaban a laboratorios a las 7 am, tomando clases hasta las 2 de la tarde,  me sorprendían al verlos llegar a mi asesoría después de un largo día de clases, pero… ellos querían aprender   Matemáticas y yo debía hacerles amena la asesoría pero sobre todo productiva.
El truco fue el ponerme en su lugar, ¿qué es lo que me hubiera gustado hacer para aprender Matemáticas?  …. y  funcionó, al principio sólo eran 8 los chicos que entraban.   Lo gratificante fue el ver que le perdieron  el miedo al pizarrón, que entendían los ejercicios, me gustaba  verlos discutir por ver quien tenía la razón,  cambiaron de actitud, ya no le tenían miedo al Álgebra, les costaba trabajo pero no se rendían. Para el segundo examen  subió la asistencia a las asesorías y para el examen final llegó todo el salón, ahí  mi asesoría con ellos sólo consistía en decirles quien tenía la razón explicándoles el por qué, ellos  debatían y se emocionaban.  Definitivamente eso es lo más gratificante,  vale la pena el esfuerzo, no tiene costo.
Precisamente por esta razón cambié de giro,  aunque disfruto mucho desarrollando software,  el dar clases no sólo se lleva uno una recompensación económica, a nivel  personal las experiencias adquiridas, el trato con los chicos, el ver su transformación… es genial.

¿Cómo me percibo como docente?
Me gusta trabajar con los chicos, es un reto estar frente al grupo concentrada  en lo que estoy hablando dando clase pero al mismo tiempo estar al pendiente del grupo, me gusta conectarme con ellos, saber si están entendiendo lo que les explico, sí se sienten a gusto, no soy un líder dominante,  en clases trato de que se sientan libres de expresar lo que piensan,  de escuchar sus inquietudes y motivarlos para que realicen sus actividades.
Cada grupo es diferente así que, todas las clases son diferentes cada grupo está formado por diversos integrantes los cuales no actúan igual eso implica estar al 100% para  sacarle provecho lo más que se pueda a cada clase.

 El día a día en el aula.
El 90% de mis clases son en la sala de cómputo del plantel 6 del Colegio de Bachilleres, un día normal, inicia con un saludo a todos los chicos.
Luego algún comentario respecto a la disciplina nunca falta  quien entre comiendo algo a la sala, sigan platicando, ó olviden colocar las mochilas a su lugar correspondiente.
En seguida paso asistencia, por ser materias que corresponden a la capacitación laboral, una vez a la semana se les pide que vayan de medio vestir (en este momento verificó quien cumple y quien no), este requisito no es obligatorio.
Después  inicio con preguntas ya sea de la clase anterior para conectar el tema ó checamos la tarea (el objetivo de la tarea, es el que investiguen el tema del día para tener un parte aguas con lo que se va a desarrollar en el día). Una vez hecho esto,  planteo el ejercicio, ellos deben de analizar como resolverlo  (aquí es donde se duermen, así que no les doy mucho tiempo), planteo como solucionarlo y se ponen a trabajar. Cuando es tema nuevo los llevo de la mano con un ejemplo (casi no les gusta pensar, ni tomar apuntes, considero que deben de ser responsables, ellos deben hacerse responsables de sus acciones).
Me gusta sentarme  con ellos por máquina, escucharlos y ver en que se están atorando,  no toman atención cuando doy   las instrucciones grupales,  me sorprende que con una breve explicación de repente les queda todo claro y se ponen a trabajar, también es una forma de conocerlos (no lo hago en todas las clases,  depende de lo como vienen trabajando y el tiempo).    Al final  de la sesión paso por máquina checando y anotando quienes trabajaron, colocándoles su participación en la lista y observando en que se atoraron y el motivo de. De esta forma observo si ya les quedo claro el tema y podemos continuar con uno nuevo ó si es necesario cambiar de dinámica para aclarar dudas.
No los obligo a trabajar, cuando viene la primer evaluación uno por uno lo siento a mi lado y les enseño en la máquina que día no trabajaron, que fue lo que les falto terminar y su calificación acumulada. Al principio hay reclamos, pero ellos muy bien saben cuando trabajaron, que tareas no entregaron,  que días faltaron. Sumo todo (el porcentaje de las tareas, actividades en clase, trabajos en equipo, etc., la forma de calificar lo establecemos el primer día de clase, para que sepan como se va a trabajar, los temas que vamos a ver y los proyectos que se van a desarrollar), por lo tanto no hay sorpresas al momento de entregar calificaciones.
Lo ideal sería que ellos investigarán cada tema, darles el problema y que en equipo lo resuelvan, pero al principio cuesta muuucho trabajo que lo hagan, sobre todo si el grupo no está integrado, por ello no me gusta trabajar con los chicos de 1 ó 2 semestre, no quieren hablar con sus demás compañeros, se divorcian los equipos (tengo que limar asperezas, hacer  negociaciones); con los chicos de 4to en adelante es diferente, a partir de medio semestre empiezan a trabajar por ellos mismos ( se vuelven responsables de sus acciones), ellos mismos investigan, surge la iniciativa de levantarse de sus asientos para  preguntarse entre ellos como resolver el problema.
Mi trato hacia ellos es con respecto, un profesor me dijo: "Trátalos como te gusta que te traten a ti". Trato que aprendan a trabajar en equipo, a respetarse a disfrutar de su trabajo,  de escuchar a los demás, que defiendan su forma de pensar, el que sepan organizarse para resolver cualquier problema, que aprendan a negociar. Como desarrolladores esto es de vital importancia.
En lo que concierne a sanciones, por decir malas palabras tenían que llevarnos dulces para todos. Pero esto no  es viable. Así que se cambio  por la limpieza dentro de la sala de cómputo (pizarrones, escritorios, ventanas). Respecto a la puntualidad todos debemos llegar a la hora, sólo tenemos 10 minutos de tolerancia sino no ponemos acceder a la sala (reglamento de la sala de cómputo).  Permisos para salir, contestar el celular, no hay problema ellos deben de saber que si están en  clase es para su beneficio,  que toda acción con lleva una reacción siendo ellos los responsables de sus acciones.

Lo que compartimos.
Compartimos sostenidos y bemoles. La preocupación por no dar  el 100% en clases, al igual que  generar un ambiente de respeto, tratando de sembrar la inquietud en los chicos por el conocimiento no sólo para que aprueben una materia ó el hecho de que terminen su bachillerato, el interés va más allá, se trata de  generar seres humanos con valores y ética, con la inquietud de superarse asi mismos cada día.

La falta de interés por parte de los padres, autoridades, medios de comunicación y la situación actual  motiva a cada uno de nosotros como docentes a prepararnos día a día, impulsándonos a  dar lo mejor de nosotros  en las aulas. Es una gran responsabilidad que tenemos en nuestras manos al estar formando seres humanos, por ello es la preocupación de no dar el  cien…  Así,  cada vez que nos caemos, sabemos ponernos de pie, aprendiendo de nuestros errores, siendo humildes,  teniendo la mente abierta y estando dispuesta a aprender cada día algo nuevo que nos permita ser mejores profesionistas y ante todo mejores seres humanos.

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