Trayectoria
Profesional
Soy
Licenciada en Computación, egresada de la UAM - Iztapalapa,después
de egresar de la carrera estuve desarrollando
por un tiempo, tuve la suerte de
encontrar un buen equipo de trabajo, con ellos aprendí mucho, al tener la infraestructura se ponía en práctica lo aprendido en la
escuela, contando con la experiencia de todos mis compañeros, de ellos aprendí mucho, no sólo era teórico
el conocimiento, sino que se ponía en práctica y se palpaban los resultados.
Al
trabajar como desarrollador, lo importante en cualquier proyecto es la
comunicación que existe en el equipo, es de vital importancia encontrar la más pronta solución al problema, estimar el
tiempo en que se tarda en resolverlo y por ende el repartir
las actividades dependiendo de la capacidad de cada elemento, eso
fundamental.
Después
de más de 2 años, desintegran el equipo
de sistemas, a donde me iban a
transferir no me convenía ni económicamente, ni a nivel profesional. Así que
tomé la decisión de buscar un nuevo trabajo,
entre en una consultoría, económicamente me pagaban más pero
desafortunadamente no saben trabajar en equipo, es desesperante el que tengas
que estar doce horas frente a la máquina y no realizar nada productivo, más sin embargo no te puedes mover de tu lugar, moralmente es devastador, si me pagaban, pero no dejaba
nada a cambio. Desafortunadamente
toparse con un buen equipo de sistemas
es difícil.
Así
que empecé a buscar algo…. me gusta
trabajar en equipo, me gusta mi carrera y el desarrollar software con todo y lo que conlleva, fue entonces cuando
recordé, mi servicio lo hice dando asesoría de
Matemáticas a los chicos de nuevo ingreso de la licenciatura de
Biología, al principio fue todo un
reto, pues en la Universidad a parte de él profesor titular, se tiene un
“ayudante”, él cual se encarga de
asesorar al grupo y ayudarle a resolver problemas 3 horas por semana, y después
de ellos veníamos nosotros, los “chicos
del servicio”, nuestra función era orientar a los alumnos de nuevo ingreso
sobre el reglamento, forma de trabajar de la Universidad, pero sobre todo apoyarlos con Matemáticas,
para evitar la deserción.
No era obligatorio que fueran a nuestras
asesorías, pero para que nos valieran el servicio teníamos que reportar un
mínimo de asistencia. Los chicos
llegaban a laboratorios a las 7 am, tomando clases hasta las 2 de la
tarde, me sorprendían al verlos llegar a
mi asesoría después de un largo día de clases, pero… ellos querían
aprender Matemáticas y yo debía
hacerles amena la asesoría pero sobre todo productiva.
El
truco fue el ponerme en su lugar, ¿qué es lo que me hubiera gustado hacer para
aprender Matemáticas? …. y funcionó, al principio sólo eran 8 los chicos
que entraban. Lo gratificante fue el
ver que le perdieron el miedo al
pizarrón, que entendían los ejercicios, me gustaba verlos discutir por ver quien tenía la
razón, cambiaron de actitud, ya no le
tenían miedo al Álgebra, les costaba trabajo pero no se rendían. Para el
segundo examen subió la asistencia a las
asesorías y para el examen final llegó todo el salón, ahí mi asesoría con ellos sólo consistía en
decirles quien tenía la razón explicándoles el por qué, ellos debatían y se emocionaban. Definitivamente eso es lo más
gratificante, vale la pena el esfuerzo,
no tiene costo.
Precisamente
por esta razón cambié de giro, aunque
disfruto mucho desarrollando software,
el dar clases no sólo se lleva uno una recompensación económica, a nivel personal las experiencias adquiridas, el
trato con los chicos, el ver su transformación… es genial.
¿Cómo me percibo como docente?
Me
gusta trabajar con los chicos, es un reto estar frente al grupo
concentrada en lo que estoy hablando
dando clase pero al mismo tiempo estar al pendiente del grupo, me gusta
conectarme con ellos, saber si están entendiendo lo que les explico, sí se
sienten a gusto, no soy un líder dominante,
en clases trato de que se sientan libres de expresar lo que
piensan, de escuchar sus inquietudes y
motivarlos para que realicen sus actividades.
Cada
grupo es diferente así que, todas las clases son diferentes cada grupo está
formado por diversos integrantes los cuales no actúan igual eso implica estar
al 100% para sacarle provecho lo más que
se pueda a cada clase.
El día a día en el aula.
El
90% de mis clases son en la sala de cómputo del plantel 6 del Colegio de
Bachilleres, un día normal, inicia con un saludo a todos los chicos.
Luego
algún comentario respecto a la disciplina nunca falta quien entre comiendo algo a la sala, sigan
platicando, ó olviden colocar las mochilas a su lugar correspondiente.
En
seguida paso asistencia, por ser materias que corresponden a la capacitación
laboral, una vez a la semana se les pide que vayan de medio vestir (en este
momento verificó quien cumple y quien no), este requisito no es obligatorio.
Después inicio con preguntas ya sea de la clase
anterior para conectar el tema ó checamos la tarea (el objetivo de la tarea, es
el que investiguen el tema del día para tener un parte aguas con lo que se va a
desarrollar en el día). Una vez hecho esto,
planteo el ejercicio, ellos deben de analizar como resolverlo (aquí es donde se duermen, así que no les doy
mucho tiempo), planteo como solucionarlo y se ponen a trabajar. Cuando es tema
nuevo los llevo de la mano con un ejemplo (casi no les gusta pensar, ni tomar
apuntes, considero que deben de ser responsables, ellos deben hacerse
responsables de sus acciones).
Me
gusta sentarme con ellos por máquina,
escucharlos y ver en que se están atorando,
no toman atención cuando doy las
instrucciones grupales, me sorprende que
con una breve explicación de repente les queda todo claro y se ponen a
trabajar, también es una forma de conocerlos (no lo hago en todas las clases, depende de lo como vienen trabajando y el
tiempo). Al final de la sesión paso por máquina checando y
anotando quienes trabajaron, colocándoles su participación en la lista y
observando en que se atoraron y el motivo de. De esta forma observo si ya les
quedo claro el tema y podemos continuar con uno nuevo ó si es necesario cambiar
de dinámica para aclarar dudas.
No
los obligo a trabajar, cuando viene la primer evaluación uno por uno lo siento
a mi lado y les enseño en la máquina que día no trabajaron, que fue lo que les
falto terminar y su calificación acumulada. Al principio hay reclamos, pero
ellos muy bien saben cuando trabajaron, que tareas no entregaron, que días faltaron. Sumo todo (el porcentaje
de las tareas, actividades en clase, trabajos en equipo, etc., la forma de
calificar lo establecemos el primer día de clase, para que sepan como se va a
trabajar, los temas que vamos a ver y los proyectos que se van a desarrollar),
por lo tanto no hay sorpresas al momento de entregar calificaciones.
Lo
ideal sería que ellos investigarán cada tema, darles el problema y que en
equipo lo resuelvan, pero al principio cuesta muuucho trabajo que lo hagan,
sobre todo si el grupo no está integrado, por ello no me gusta trabajar con los
chicos de 1 ó 2 semestre, no quieren hablar con sus demás compañeros, se
divorcian los equipos (tengo que limar asperezas, hacer negociaciones); con los chicos de 4to en
adelante es diferente, a partir de medio semestre empiezan a trabajar por ellos
mismos ( se vuelven responsables de sus acciones), ellos mismos investigan,
surge la iniciativa de levantarse de sus asientos para preguntarse entre ellos como resolver el
problema.
Mi
trato hacia ellos es con respecto, un profesor me dijo: "Trátalos como te
gusta que te traten a ti". Trato que aprendan a trabajar en equipo, a
respetarse a disfrutar de su trabajo, de
escuchar a los demás, que defiendan su forma de pensar, el que sepan
organizarse para resolver cualquier problema, que aprendan a negociar. Como
desarrolladores esto es de vital importancia.
En
lo que concierne a sanciones, por decir malas palabras tenían que llevarnos
dulces para todos. Pero esto no es
viable. Así que se cambio por la
limpieza dentro de la sala de cómputo (pizarrones, escritorios, ventanas). Respecto
a la puntualidad todos debemos llegar a la hora, sólo tenemos 10 minutos de
tolerancia sino no ponemos acceder a la sala (reglamento de la sala de
cómputo). Permisos para salir, contestar
el celular, no hay problema ellos deben de saber que si están en clase es para su beneficio, que toda acción con lleva una reacción siendo
ellos los responsables de sus acciones.
Lo que compartimos.
Compartimos
sostenidos y bemoles. La preocupación por no dar el 100% en clases, al igual que generar un ambiente de respeto, tratando de
sembrar la inquietud en los chicos por el conocimiento no sólo para que
aprueben una materia ó el hecho de que terminen su bachillerato, el interés va
más allá, se trata de generar seres
humanos con valores y ética, con la inquietud de superarse asi mismos cada día.
La
falta de interés por parte de los padres, autoridades, medios de comunicación y
la situación actual motiva a cada uno de
nosotros como docentes a prepararnos día a día, impulsándonos a dar lo mejor de nosotros en las aulas. Es una gran responsabilidad que
tenemos en nuestras manos al estar formando seres humanos, por ello es la
preocupación de no dar el cien… Así, cada vez que
nos caemos, sabemos ponernos de pie, aprendiendo de nuestros errores, siendo
humildes, teniendo la mente abierta y
estando dispuesta a aprender cada día algo nuevo que nos permita ser mejores
profesionistas y ante todo mejores seres humanos.